La pasarela del SIMOF 2026 arrancó con una jornada marcada por la diversidad de propuestas y una clara convivencia entre tradición y nuevas formas de entender la moda flamenca. Desde revisiones clásicas hasta apuestas más creativas, los primeros desfiles dejaron ver el rumbo de esta edición.
Pilar Vera: del blanco clásicot al negro más rotundo
La jornada comenzó con Pilar Vera, que estructuró su desfile en cuatro partes bien diferenciadas. La primera estuvo dominada por el color blanco, con trajes canasteros de corte tradicional que conectaban directamente con la raíz del traje de flamenca.
En la segunda parte, el color irrumpió con fuerza. Aparecieron combinaciones muy llamativas como lila con rojo, lila con rosa y un amarillo especialmente potente. A partir de este momento, los diseños comenzaron a alejarse de lo más clásico para dar paso a propuestas más creativas, tanto en el uso del color como en la colocación del mantón. Este bloque se cerró con un traje amarillo acompañado de un mantón del mismo tono decorado con flores coloridas.
La tercera parte estuvo protagonizada por el rojo intenso. Todos los trajes giraban en torno a este color, aunque con diseños muy diferentes entre sí. Destacaron los encajes, algunos toques en blanco y el uso continuo de la gasa, que aportaba movimiento a las prendas.
El cierre llegó con una colección en negro, acompañada por La Tarara de fondo. Vestidos negros, algunos con lunares del mismo tono, abanicos con flecos y plumas, accesorios rojos y mantillas negras marcaron esta última parte. La mantilla fue el elemento elegido para cerrar el desfile. Al finalizar, Rosi de Palma apareció en la pasarela para entregarle el ramo a la diseñadora.

Marco y María: Andalucía como discurso estético
El segundo desfile fue el de Marco y María, que comenzó con un speech sobre Andalucía bajo el lema “Aún te lloro, Andalucía”. La primera salida fue un vestido negro de encaje con brillos y mantilla, dando paso a una colección compuesta principalmente por vestidos y no por trajes de flamenca.
Durante esta primera parte predominaron el blanco y el negro, con abundancia de encajes, transparencias y una estética que evocaba el luto. Poco a poco, el negro dio paso al blanco.
Los vestidos mantuvieron los encajes y brillos, pero incorporaron velos y flores, recordando a vestidos de novia. Con “Te mereces un amor” sonando de fondo, la colección evolucionó hacia tonos beige y neutros. Las formas se volvieron más variadas, con influencias canarias, mucho velo y encaje, y transparencias presentes durante todo el desfile. La propuesta destacó por su fuerza visual, con vestidos muy voluminosos y otros midi con vuelo y tiro bajo, creando una colección coherente y atractiva.

MiAbril: color, brillo y esencia rociera
MiAbril presentó una colección marcada por el color y la mezcla entre lo tradicional y lo moderno. La entrada estuvo protagonizada por múltiples combinaciones cromáticas y trajes de flamenca clásicos reinterpretados con un enfoque actual.
En la segunda parte, los diseños se volvieron menos convencionales, con mantones con brillo y salidas de modelos de dos en dos, mostrando trajes y mantones unicolor. Destacó especialmente su propuesta de vestidos blancos combinados con mantones de color, una tendencia muy presente esta temporada. De fondo, la voz de Vanesa Martín acompañó el desfile. La colección derivó después hacia una estética más rociera, inspirada en El Rocío y el campo, con vestidos estampados de flores, un recurso menos habitual en este tipo de propuestas.

Sara de Benítez: identidad cordobesa sobre la pasarela
La firma Sara de Benítez, marca cordobesa de Palma del Río, llevó a la pasarela una propuesta muy marcada por la identidad cordobesa. Sombreros, conjuntos de falda con chaqueta o camisa y una fuerte presencia del rojo definieron una colección reconocible. Aunque también hubo trajes más tradicionales, lo que más destacó fue la reafirmación de sus raíces, con diseños coloridos que ponían en valor el estilo cordobés desde una mirada contemporánea.
Aurora Gaviño: 40 años de flamenco en la piel
El broche final de la noche lo puso Aurora Gaviño, una de las diseñadoras más esperadas, que recibió al finalizar su desfile el premio Flamenco en la Piel. Su colección fue una conmemoración de sus 40 años en la industria flamenca. El desfile estuvo acompañado por cantautores cantando alrededor de una mesa de costura, creando un ambiente especialmente emotivo.
Durante la interpretación de El punto de partida, junto a una actuación flamenca, la emoción fue visible entre el público. Los diseños destacaron por su alta calidad y la experiencia acumulada de la diseñadora. Sobre la pasarela desfilaron influencers como Babi o Paula Sevillano, luciendo vestidos negros y otras propuestas en distintos colores, formas y mantones pensados para esta temporada. El cierre llegó con la entrega de ramos por parte de Susana Molina, Gloria Camila y Juan Magán





