En la noche del 13 de junio, Manuel Carrasco ha inaugurado la gira Salvaje desde la raíz con un espectacular primer concierto en el que ha presentado en directo la entrega Bailar el Viento. Una producción de gran formato que sirvió de escenario para una noche cargada de emoción, himnos generacionales e invitados de lujo.
Había expectación, pero Manuel Carrasco ha conseguido superarla desde el primer minuto. La noche del 13 de junio ha quedado marcada como el inicio de una nueva etapa artística con el estreno de Salvaje desde la raíz, un proyecto que arrancó con la entrega Bailar el Viento y que ha convertido el escenario en un auténtico espectáculo sensorial.
El concierto ha comenzado precisamente con «Bailar el Viento», una declaración de intenciones que ha dado paso a una puesta en escena tan cuidada como impactante. El cielo se ha convertido en un protagonista más durante toda la noche gracias a una coreografía de drones, mientras los fuegos artificiales iluminaban cada uno de los momentos culminantes del espectáculo. A ello se ha unido una poderosa sinfonía en directo y la presencia constante del flamenco, dos elementos que han reforzado la esencia andaluza del artista y han dotado de una nueva dimensión a su repertorio.
Sin apenas dar respiro al público, Carrasco ha enlazado canciones como «Tambores de Guerra», «Aprieta», «Que Nadie» y «Amor Planetario», entre otras, en un recorrido que ha combinado la energía de sus composiciones más recientes con la emoción de las letras que han acompañado a miles de seguidores durante años.
Uno de los momentos más especiales ha llegado con la aparición de Pastora Soler, cuya voz vuelve a encontrarse con la de Manuel Carrasco en un esperado reencuentro sobre el escenario. Poco después fue el turno de Vanesa Martín, otra de las grandes sorpresas de la noche, aportando sensibilidad y complicidad a un concierto que no ha dejado de crecer en intensidad.
El repertorio ha reservado un espacio privilegiado para los grandes clásicos del onubense. Temas como «Qué Bonito es Querer», «Ya No», «No Dejes de Soñar» y «Uno x Uno» han sido coreados de principio a fin por un público completamente entregado, que ha convertido el recinto en una sola voz.
La emoción ha alcanzado otro de sus puntos álgidos con la llegada de la tercera invitada de la noche, Mari, de Chambao, junto a quien ha interpretado «Mujer de las Mil Batallas». La fusión entre ambas voces, unida a la sensibilidad de la canción, ha regalado uno de los instantes más emotivos de un concierto repleto de simbolismo.
Tras más de dos horas de música, emociones y una producción de dimensiones extraordinarias, Manuel Carrasco puso el broche final con «La Higuerita», una despedida cargada de sentimiento que sirvió también como homenaje a sus raíces y al lugar del que nunca ha dejado de sentirse parte.
Con este primer concierto de Salvaje desde la raíz, Manuel Carrasco ha firmado una declaración de identidad, reafirmando su conexión con el público y dejando claro que estos conciertos nacen con vocación de convertirse en uno de sus mayores hitos.









