Pablo López presenta ‘El Cuatro’ en Sevilla

Apenas una semana después del lanzamiento de El Cuatro, Pablo López llevó su nuevo trabajo hasta Sevilla. El Riberas del Guadaíra acogió este viernes el regreso del cantante malagueño a la capital hispalense, donde presentó sus nuevas canciones ante un público que también quiso acompañarlo en algunos de los temas más reconocidos de su trayectoria.

A las diez de la noche, el Riberas del Guadaíra quedó completamente a oscuras y, con él, el murmullo del público se transformó en una ovación. Entre las luces que comenzaban a devolverle forma al escenario apareció Pablo López, dispuesto a reencontrarse una vez más con Sevilla. Se acomodó frente al piano y una sonrisa nerviosa se dibujó en su rostro antes de arrancar con las primeras notas. Era el comienzo de una noche a la que tanto el artista como el público parecían llegar con ganas.

Las primeras notas de «Como soy», uno de los temas de su nuevo disco, dieron el pistoletazo de salida a la noche. Algunos versos después, los cinco músicos que lo acompañaban tomaron sus posiciones sobre el escenario y la atmósfera comenzó a crecer hasta desembocar en «El niño del espacio». Después de la canción, López quiso detenerse unos instantes para agradecer la presencia de quienes habían elegido compartir aquella velada con él. «Es un lujo que ustedes hayan dedicado un día a venir a verme», confesó emocionado.

La luz de los teléfonos se hizo protagonista durante «La niña de la linterna», iluminando el recinto mientras sonaban sus primeros acordes. La escena se repitió con «Lo saben mis zapatos», aunque esta vez fue la voz del público la que terminó adueñándose de la canción. Los asistentes cantaron cada palabra de principio a fin, hasta el punto de sorprender al propio López. La respuesta del artista fue inmediata, apartó el micrófono y se sumó al coro, cantando el estribillo a pleno pulmón para su gente.

La noche continuó adentrándose en El Cuatro con “El calendario de las cruces”, una de las canciones que Pablo López quiso compartir con el público sevillano. Después llegó «Esdrújula», otro de los temas de su nuevo trabajo, que volvió a convertir el Riberas del Guadaíra en una sola voz mientras el público acompañaba al artista.

La noche avanzaba entre «La libertad» y «Te espero aquí», dos canciones que mantuvieron al público completamente entregado. No sin antes versionar algunas frases de “Soy Libre”, “Eres tú” o “Tómame o déjame”. Con «Vi» y «Quasi», las palmas tomaron el relevo y buena parte del recinto se puso en pie para acompañar al malagueño. Aunque justo antes de cantar “Quasi”, el malagueño bromeó con su público y no pudo evitar las risas durante algunos minutos. Pero todavía quedaba uno de los momentos más especiales de la noche. Al terminar «Tu enemigo», López dejó claro que aquello no había acabado y bajó del escenario para continuar cantando entre su público. Rodeado de gente que se agolpaba a su alrededor, recorrió la explanada del patio de butacas mientras cantaba, entregándose por completo a una canción que, esta vez, quiso vivir todavía más cerca de quienes la habían hecho suya.

Tras la intensidad de «Tu enemigo», el concierto cambió de registro. Con la guitarra entre las manos y acompañado de sus músicos, López bajó las revoluciones para interpretar «Mamá No», «El abrazo más grande de todos los tiempos» y «Mariposa». La calma duró poco pues «El Mundo» volvió a levantar al público en la recta final del concierto. Después, el escenario quedó para él y su voz, ya rota por la emoción y el esfuerzo de la noche. A solas, Pablo López cerró este tramo con «El Patio», envolviendo el recinto en una de esas atmósferas que no necesitan demasiadas explicaciones.

Parecía que la noche había llegado a su fin, pero López todavía guardaba una última carta. Volvió al escenario junto a su banda para despedirse con «Suplicando», una canción que terminó siendo más del público que del propio artista. Las voces de los asistentes se impusieron sobre la suya mientras el suelo vibraba al ritmo de cada palabra. Y así terminó la noche, con Pablo López entregado hasta el último instante y un público que le devolvió esa entrega cantando a pleno pulmón. Sevilla volvió a quedarse con Pablo López, y Pablo López, una vez más, con Sevilla.

Autor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificado por MonsterInsights